miércoles, 11 de enero de 2012

IU propone que el Ayuntamiento de Málaga se hermane con la ciudad palestina de Bil'in

El pueblo palestino sufre la ocupación militar más prolongada de la historia contemporánea. En junio de 1967, tras la Guerra de los Seis Días, Israel ocupó los territorios de Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este y los Altos del Golán, situación que se mantiene hasta la actualidad impidiendo la constitución de un Estado palestino.

Ningún país del mundo, incluida España, reconoce la legitimidad de la ocupación. Naciones Unidas ha exigido en varias ocasiones la retirada de Israel de los territorios ocupados (resolución del Consejo de Seguridad 242, de 22 de noviembre de 1967, y resolución del Consejo de Seguridad 338, de 22 de octubre de 1973).

El Estado de Israel no sólo ha hecho caso omiso de las resoluciones del Consejo de Seguridad, sino que continúa con la colonización del territorio palestino mediante la construcción de asentamientos ilegales y la ubicación en estos de su población. Estas acciones vulneran el artículo 49 del Cuarto Convenio de Ginebra, que prohíbe que las potencias ocupantes trasladen a su población civil al territorio ocupado. La población colona israelí asentada en territorio palestino asciende a 500.000 personas.

Naciones Unidas ha exhortado a Israel a desmantelar los asentamientos mediante la resolución del Consejo de Seguridad 446, de 22 de marzo de 1979. El texto de la citada resolución considera que los asentamientos vulneran la legalidad internacional y que constituyen “un grave obstáculo para el logro de una paz justa, completa y duradera en Oriente Medio”.

En el año 2006, Israel impuso un bloqueo por tierra, mar y aire a la Franja de Gaza. Dicho bloqueo es un castigo colectivo, algo prohibido expresamente por el artículo 33 de la Cuarta Convención de Ginebra, y ha provocado una gravísima situación económica. Según Naciones Unidas, el 80% de la población de Gaza –millón y medio de habitantes- depende de la ayuda humanitaria para su alimentación; el 70% de las familias sobrevive con un euro al día por cada uno de sus miembros y el 50% de la población activa está desempleada (la tasa de paro más alta del mundo).

Naciones Unidas, Estados Unidos, Unión Europea y las principales organizaciones humanitarias han pedido a Israel, sin éxito, que levante el bloqueo.

En junio de 2002, el Gobierno de Israel comenzó a construir el Muro de Cisjordania. Se trata de barreras de hormigón para recluir a la población palestina dentro de los núcleos urbanos, que quedan sin posibilidad de comunicación entre ellos. La construcción del Muro no sólo separa a unas ciudades de otras, sino que confisca tierras palestinas que Israel anexiona a su estado, separa a la población de sus campos de labor, centros educativos, sanitarios, etc., y rompe la contigüidad territorial de Cisjordania impidiendo la creación de un Estado palestino. El Muro supone un castigo colectivo para la población palestina, algo prohibido expresamente por el artículo 33 de la Cuarta Convención de Ginebra.

El Muro de Cisjordania ha sido condenado por Naciones Unidas (resolución de la Asamblea General de 21 de octubre de 2003 con el voto a favor de España) y la Corte Internacional de Justicia dictaminó el 9 de julio de 2004 su ilegalidad, instando a Israel a demolerlo. El Gobierno de Estados Unidos y todos los gobiernos de la Unión Europea –incluido el Gobierno español- se han manifestado en contra de esta barrera, así como las principales organizaciones humanitarias (Cruz Roja, Amnistía Internacional, Intermón Oxfam, Human Rights Watch o Médicos sin Fronteras).

Más de sesenta años de ocupación han dado como resultado un rico tejido organizativo palestino que lleva a cabo una resistencia no violenta contra la presencia del Ejército israelí en Cisjordania.

La resistencia no violenta contra la ocupación israelí es mayoritaria entre la población palestina, a pesar de que los focos mediáticos habitualmente sólo prestan atención a la resistencia armada. Sin embargo, cualquier persona implicada en el apoyo a la lucha del pueblo palestino puede atestiguar que la gran mayoría de organizaciones llevan a cabo acciones no violentas, amparadas por el derecho internacional.

Las organizaciones que trabajan en la resistencia contra la ocupación cubren los más diversos aspectos: presos políticos, población refugiada, género, infancia, robo de tierras, asentamiento, ocupación económica, robo de recursos básicos –agua, principalmente-, comunidad beduina, etc.

En los últimos años Málaga se ha significado en el apoyo al pueblo palestino en su lucha por la libertad, la justicia y los derechos humanos básicos. Este apoyo se ha canalizado a través de diversas organizaciones de la sociedad civil, como la asociación de solidaridad con el mundo árabe Al-quds, la Asociación Europea de cooperación con Palestina y la recientemente creada Asociación Vittorio Arrigoni.

La este tejido asociativo trabaja en diferentes ámbitos como la sensibilización, a través de charlas, conferencias, seminarios y proyecciones; acciones de la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones contra el Estado de Israel (campaña BDS, lanzada en 2005 por 170 organizaciones palestinas que piden el boicot al Estado de Israel en tanto que no cumpla con la legislación internacional y los principios generales de los Derechos Humanos) y actuaciones coordinadas con organizaciones palestinas, estatales (Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina) y regionales.

En el pasado curso 2010/2001 el movimiento malagueño de solidaridad con Palestina centró sus esfuerzos en la campaña Rumbo a Gaza. El objetivo era recaudar los fondos suficientes para incorporar un barco español a la Segunda Flotilla de la Libertad, que tenía previsto zarpar en julio para romper el bloqueo a la Franja (la Segunda Flotilla de la Libertad era heredera de la Primera Flotilla de la Libertad, abordada por el Ejército de Israel en aguas internacionales el 31 de mayo de 2010; en dicho abordaje, los militares israelíes asesinaron a nueve activistas).
A bordo de la flotilla iban tres cooperantes malagueños que recibieron la solidaridad de este Ayuntamiento, que además se Adhirió a la Campaña “Un cuaderno, un lápiz y un euro” , campaña de recogida de material escolar cuyo objetivo era dotar de material escolar básico a los niños y niñas de la Franja de Gaza, siendo este trasladado por la Iniciativa Rumbo a Gaza y entregados a su llegada a la UNRWA para su posterior distribución.
BIL’IN, UN EJEMPLO DE LUCHA NO VIOLENTA

Bil’in es una población de unas 2.000 personas situada a 12 kilómetros al oeste de Ramala, en la zona central de Cisjordania. La mayoría de su población trabaja en la agricultura y la ganadería, aunque cada vez es más frecuente que personas que trabajan en Ramala se instalen en este municipio, dado el menor coste de la vida. Esta conversión en ciudad dormitorio está haciendo que el número de habitantes se incremente vertiginosamente.

Desde el año 1991 el Estado de Israel ha robado miles de hectáreas de terreno de Bil’in para la construcción de asentamientos ilegales. Como consecuencia de este robo, el desempleo ascendió al 60% de la población activa. En la actualidad, Bil’in está rodeada por ocho grandes asentamientos. A finales de 2004 se hicieron públicos los planes para la construcción del Muro alrededor de la población. La obra suponía la confiscación del 48% de las tierras que aún le quedaban a Bil’in.

En enero de 2005, los habitantes del municipio crearon el Comité Popular de Resistencia contra el Muro y los Asentamientos, que aglutina prácticamente a toda la población y a sus organizaciones. Desde el primer momento se decidió que la resistencia sería no violenta y que ésta se llevaría a cabo a través de dos cauces, el judicial y las acciones de calle.

En el plano judicial, el Comité Popular, basándose en la legislación internacional, ha conseguido que el Tribunal Supremo de Israel paralice la construcción del Muro y ordene al Gobierno de Israel que demuela lo levantado hasta el momento. Sin embargo, el Gobierno israelí no ha hecho caso a los requerimientos del Tribunal.

En cuanto a las acciones sobre el terreno, el Comité organiza cada viernes una manifestación pacífica en la zona en la que Israel construye el Muro. A estas manifestaciones se suman activistas de todo el mundo y también activistas israelíes que trabajan por los derechos del pueblo palestino. El ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter, la premio Nóbel de la Paz irlandesa Mairead Maguire o la vicepresidenta del Parlamento Europeo, Luisa Morgantini. Las manifestaciones son un alarde de imaginación en su puesta en escena, tal y como se puede comprobar en los numerosos vídeos subidos a Internet. Sin embargo, la respuesta del Ejército de Israel suele ser brutal, como atestiguan los cerca de diez muertos y casi un centenar de heridos registrados desde que las protestas dieron comienzo. Además, varios de los más destacados líderes de la comunidad han sido detenidos.

Otras actividades pacíficas que lleva a cabo la población de Bil’in son la construcción de casas en los terrenos confiscados (lo que llaman ‘asentamientos palestinos’, demolidos de inmediato por el Ejército israelí), la presentación de un proyecto simbólico de construcción de un hotel en las tierras robadas o la interposición de querellas contra las compañías multinacionales implicadas en la construcción de asentamientos israelíes.

Desde 2006 el Comité Popular celebra cada año una Conferencia sobre la Resistencia No Violenta de Bil’in, a la que acuden personas y organizaciones de todo el mundo. Bil’in es un ejemplo para el resto de comunidades palestinas que se enfrentan a la amenaza de un Muro que convierte sus ciudades en cárceles. La estrategia de Bil’in ha sido copiada por otras poblaciones palestinas como Beit Ummar, Al Walaja o Nil’in.

Si bien los hermanamientos muchas veces sirven como un espejo donde mirarnos, el Ayuntamiento de Málaga, ya en otras ocasiones – Como con la ciudad de El Aaiún- a usado la figura del hermanamiento como instrumento de cooperación internacional, hermanándose con ciudades de zonas en conflicto, cuya hermanamiento con Málaga les supone un apoyo importante de cara a su visibilidad pública. Porque en estos momentos de crisis no queremos encerrarnos, y los hermanamientos pueden servir para mantener una conciencia global de la situación urbana de la mayor parte de la gente.

La sociedad civil malagueña siempre ha estado activa en su solidaridad con el Pueblo Palestino, y el Ayuntamiento de Málaga ha sabido recoger este sentimiento mostrando en múltiples ocasiones su apoyo a este pueblo: declarándose en contra del muro de la vergüenza, apoyando la recogida de materiales para la campaña de “Rumbo a Gaza”, poniendo su nombre a calles de la capital, etc.

Desde el Grupo Municipal de Izquierda Unida pensamos que el hermanamiento de la ciudad de Málaga con Bil´in, una ciudad que represente el ejemplo de la resistencia no violenta del Pueblo Palestino , sería una formula ideal para poner un broche de oro a estos años de cooperación, y asegurar su continuidad en el futuro.

Por los motivos expuestos, se propone la adopción de los siguiente:

A C U E R D O


UNICO.- Iniciar los tramites para hermanar la ciudad de Málaga con la ciudad palestina de Bil’in

Antonia Morillas
Concejala grupo municipal IULVCA

1 comentario:

  1. Crónicas de "Spainlandia":

    ¿Albóndigas o lubina?. Chivatazo a la Casa del Rey. El gran fraude. Funciones represivas del ejército, Compañías privadas que vuelan desde Santiago de Compostela reciben dinero público. Tú pagas, y el Deustche Bank cobra. 90 políticos se reparten 800.779 euros. El golpe de estado financiero. España en llamas. La Banca alamena exige más. Goldman Sachs gobierna España. 28% de los empresarios se plantea nuevos despidos. El paro de larga duración se ha quintuplicado. Los SIN-DIKATOS. El Banco de Alimentos de Vigo atiende a más de 14.000 personas al mes. Alarma en Grecia por el abandono de niños debido a la crisis. Castilla - La Mancha: el Decreto del PP provoca que 15.500 dependientes no accedan a prestación... Pulsar "Entrar" en:

    http://aims.selfip.org/spanish_revolution.htm

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